Sería el personaje de un libro o lluvia. El primero porque me conocerían el alma, no me juzgarían, sería solamente mi alma abierta y siendo abrazada por muchas personas más. Lo segundo por el hecho de impactar, poder decir lo que siento sin palabras, de ir y venir sin que nadie me diga nada, ser llovizna o una pinche tormenta torrencial. Es mi decisión. No se puede decir mejor lo que es tener el derecho a ser intensa, ser suave, ser furia, ser calma… pero ser tú. Sin pedir permiso. Sin tener que explicar por qué. Sin que nadie te limite el cielo.