De lejos

 Amor, como duele verte y no decirte que aún te amo.

Como duele notar tu mirada desde lejos y no poder acercarme, y saber que tampoco vas a hacer más que mirar desde lejos.

Pensé que podía dejarte ir, pero ya entendí, que aprendí a amarte de una forma tan hermosa que pedirle a mi corazón que te soltara sería una lamentable desgracia.

Quizás algún  día bajemos las defensas, y nos digamos el "quédate" que esperábamos oír.

Quizás dejemos este juego absurdo de celos y miradas de lejos.

Por que aunque un "te odio" salga de mi boca con tus tonterías, o un "te odio" salga de ti por mis boberías, hay un te amo que aún se murmura entre líneas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Cuando aprenderé?

N de...

Ojalá