Es sentir todo y nada todo el tiempo, todos los días.
Como un peregrino.
O un aventurero perdido.
Como si estuviéramos en modo automático.
De la nada todo se apago.
Y no encuentro el control,
O un botón de encendido.
Querer todo y no querer nada.
Por eso me quedaré justo aquí, contemplando el horizonte mientras te pasas por aquí. Me sentaré aquí, por si te quieres quedar Aunque sé qu...
Es y no es.
ResponderEliminar7/10